La reorganización es un procedimiento judicial contemplado en la ley Nº 20.720, de 2014, que tiene por finalidad la reestructuración de los pasivos y activos de la empresa, cuando se tiene la certeza de que en el futuro próximo podrá pagar sus deudas.
¿Cómo funciona el servicio?
Nuestro servicio consiste en analizar, mediante un equipo multidisciplinario de profesionales, que incluye abogados, ingenieros y contadores, la situación legal y financiera de la empresa y negociar con los acreedores una propuesta de pago que le permita pagar sus deudas en un plazo razonable y conveniente, sin necesidad de someterse a un proceso de liquidación o quiebra.
¿Cuáles son los beneficios del procedimiento judicial de reorganización?
Los principales beneficios de este procedimiento son los siguientes:
-A diferencia del procedimiento de liquidación, sea voluntario o forzoso, la empresa no pierde la administración de sus bienes.
-Iniciado el procedimiento de reorganización, la empresa adquiere la denominada “Protección Financiera Concursal”, lo que significa que, mientras no se apruebe la solicitud de reorganización, los acreedores no podrán solicitar su liquidación forzosa, no podrán iniciarse juicios de cobranza en su contra, ejecuciones de cualquier tipo ni restituciones en juicios de arrendamiento. Además, todos los contratos suscritos por la empresa deudora mantendrán su vigencia y sus condiciones de pago. En consecuencia, no podrán terminarse en forma unilateral, exigirse anticipadamente su cumplimiento o hacerse efectivas las garantías pactadas, invocando como causal el inicio de un procedimiento concursal de reorganización.
– Permite negociar mejores condiciones de pago con los acreedores, incluyendo la condonación, remisión o repactación de las deudas, en las condiciones pactadas en el acuerdo de reorganización.
